Soy Andrea, una joven con un propósito muy claro; irme de este mundo dejándolo un poquito mejor de lo que es.

En 2016 empezó todo, siendo voluntaria en la Fundación Llars de l’amistat, luego con la ilusión de irme a otro continente a ayudar a los más necesitados, salió la idea del Proyecto Arena.

Al terminar el proyecto Arena, sentí que “ARENA” tenía que seguir creciendo y poder ayudar a mucha más gente.